Publicado: 30 de Marzo de 2016

La FIA sigue adelante con la investigación de lo sucedido en el accidente sufrido por Fernando Alonso en el pasado GP de Australia. El asiento del McLaren se rompió a la altura del hombro del piloto debido al tremendo impacto, en el que el asturiano llegó a soportar 46G. Las cámaras superlentas, obligatorias en los monoplazas a partir de esta temporada, resultarán determinantes en la investigación del máximo organismo del automovilismo mundial.

Lo que ya se sabe es que McLaren estrenará chasis y unidad de potencia en el GP de Bahrain. Pese al trabajo contrarreloj de la escudería, ha sido imposible reparar el chasis con el que Alonso compitió en Melbourne. Por su parte, Honda ha analizado pormenorizadamente la unidad de potencia para calibrar si alguna parte podría ser reutilizada este próximo fin de semana en el Circuito de Sakhir. Pero no ha habido milagros. "Tras las primeras investigaciones, desafortunadamente tenemos que asumir que la unidad de potencia y el resto de piezas resultaron tremendamente dañadas, ya que el impacto en el accidente fue demasiado fuerte. Sustituiremos por completo la unidad de potencia para Bahrain", reconoce Yusuke Hasegawa, el jefe de Honda en la Fórmula 1.